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Elara: caballero de la luz

Relato Había una vez, en un reino muy lejano, una valiente y audaz mujer llamada Elara. A diferencia de las demás mujeres de su época, Elara no se conformaba con los roles tradicionales que se le asignaban. Soñaba con las aventuras, los desafíos y el honor de la caballería.  Desde joven, Elara había sido entrenada en el arte de la equitación y la espada por su padre, un respetado caballero. A pesar de las críticas y los prejuicios de la sociedad, ella se esforzaba por cumplir con los códigos y reglas de la caballería y demostrar su valía y así obtener el respeto que ella quería merecer. Un día, el reino fue amenazado por un malvado brujo que había lanzado una maldición sobre el rey. La única forma de romper el hechizo era encontrar el legendario amuleto de la luz, una antigua y valiosa reliquia que solamente un verdadero héroe de buen corazón y muy fuerte podría obtener, este héroe era aquel que liberaría al rey de su muerte segura y atroz a causa de la maldición.  Elara, conv...

Susurros de la Ciudad Nocturna

Monólogo  En un rincón oscuro de la ciudad, donde las luces de neón titilan como susurros en la noche, estoy yo. Sí, el soñador solitario que encuentra su refugio en las sombras. Observo las calles transitadas por almas errantes, cada una con su propia carga de esperanza y desesperación. ¿Qué es lo que nos impulsa a seguir adelante en este laberinto de incertidumbre? ¿Es la promesa de un mañana mejor o simplemente el miedo a la oscuridad que yace detrás de nosotros? A veces me pregunto si acaso somos marionetas en manos de un destino caprichoso, o si realmente tenemos el poder de forjar nuestro propio camino. La noche, esa cómplice silenciosa, me susurra secretos que solo revela a aquellos lo suficientemente valientes para escuchar. Y aquí estoy, con el corazón abierto como un libro en blanco, dispuesto a recibir sus enseñanzas. Porque en esta ciudad de contrastes y contradicciones, cada sombra esconde una historia, y cada historia, una verdad que aguarda ser descubierta. Entonces,...

Destellos en la eternidad

En la vastedad del tiempo y el universo, nuestra existencia es solo un susurro, un destello efímero en la eternidad. ¿Qué huella dejaremos en el lienzo del cosmos? ¿Qué legado sembraremos en el jardín del alma? Quizás somos como estrellas fugaces, brillando intensamente antes de desaparecer. Pero en ese destello, en ese breve instante, podemos iluminar el mundo con amor y esperanza. Recordemos siempre que cada acto, cada palabra, tiene el poder de transformar el universo, de dejar una marca indeleble en el corazón. Autor: Sergio Andrés Pedraza Acevedo 9-4

Monólogo: El silencio

Soy el susurro de la soledad, esa soledad que invade y atemoriza a las personas. Soy el eco de los sueños rotos y los amores imposibles, que atormentan la mente de cualquiera que se atreva a sobre pensar de más. En mi correr sin fin, me encargo de que en cada recorrido mi paso se lleve las despedidas y las tristezas que resuenan a la distancia.  Sin darme cuenta, me he convertido en testigo de historias no contadas y de los secretos enterrados bajo silencios y olvido. Soy el lamento de los desterrados, los que sienten que el vivir ya no vale la pena, los que buscan un mundo que ya no existe. ¿Acaso te has detenido a escucharme un momento? Probablemente no. Pero, aunque creas que no tienes a nadie a quien contarle tus problemas y mayores secretos, recuerda que yo siempre estaré ahí para que, con un pequeño susurro, tus problemas y preocupaciones se esfumen. Autora: Dagna Pachón  9-4

Un día de otoño

 Días de oro como tus ojos, días de luna como el ayer, resplandecientes y misteriosos como el agua, con sentimiento te recordaré. Agua clara como tus ojos, dulces labios como la miel, tierna flor de primavera, sin tu amor no viviré. Yo te espero vida mía, con tu amor me repondré. No me eches al olvido, linda flor que ayer planté. Qué paisaje tan hermoso, que tiene tu mirada, que cuando me miras siento que me amas. Autor: Rolan Andrey Duarte Villamizar 9-4

Casi quince primaveras

Carla nace en un pueblo llamado Nuevo Baztán, ubicado en Madrid, España. Vive con su madre María, su padre David y sus dos hermanos, Carlos y Alberto. Al contrario de ser una buena noticia, su nacimiento fue la mayor desgracia para su familia. Aun así, Carla, con el tiempo, siguió creciendo junto a su madre, pues su padre murió junto con sus dos hermanos, que tan solo tenían 5 años. Cuando Carla tiene 14 años, a punto de cumplir 15, su mamá le presenta a Luis, ahora su padrastro, que llega a vivir con ellas. Carla, de forma arrogante, lo saluda y se fija en que este hombre es mucho mayor que María, puesto que casi le duplica su edad. Con náuseas, Carla se va a la Universidad. En el camino se siente observada, al igual que todos los días, por unos hombres que simplemente fuman en las calles de su pueblo. Aun así, Carla seguía pensando en su padrastro y lo raro que la miraba cuando lo conoció. De regreso a casa, Carla no encuentra a su madre. De repente, escucha la voz ronca de Luis: «Ca...

GRACIAS MA

 Señora Sandra Patricia quiero agradecerle en este día por darme una buena vida que tú por todas las cosas que has pasado no nos has abandonado, es más ni lo has pensado. Madrecita en este día te pido disculpas por las discusiones que hemos tenido por mi culpa por mis bobadas, tu vida no ha sido un cuento de hadas nos sacaste adelante sin tener a nadie ni nada Madre querida, quiero darle una buena vida para que los demás digan: ella tiene una vida merecida que podamos viajar sin importar el decir de los demás y que yo te pueda pagar la infinidad de cosas que te debo y hasta más. No tengo palabras para expresar el amor que te tengo y como tú has dicho: el amor no se demuestra con palabras sino con acciones y la verdad, creo, porque vuelvo y repito mis acciones, mis bobadas dicen lo contrario pero quiero que sepas que no sólo te quiero, sino te amooo!!! Autor: Sebastian Villarraga Espinel 

La creación del gato

Se sabía que las flores habitaban en el campo. Todas ellas eran mágicas, pero una en especial tenía colores inigualables. Por el lugar iba pasando una niña llamada cata y observó esta flor. Le llamó mucho la atención y la cortó para llevársela a su mamá, quien le dijo que era muy parecida a ella.  Un día la mamá se enfermó. Estaba muy grave. La tuvieron que operar y lamentablemente falleció la pobre mujer. La niña ahora está viviendo con el papá, pero no estaba a gusto, la maltrataba porque no se sentía querida. Luego, el papá fue llevado a la cárcel y Cata se quedó con sus abuelos.  Cata siempre abrazaba el pétalo que le dio su mamá y que tenía forma de animal. La niña luego se enteró de que su mamá y ella tenían el poder de dar vida. Entonces, Cata vio el pétalo con forma de animal que había hecho la mamá y tuvo la idea de darle vida para tener un amigo. La abuela de Cata le propuso que su mascota se llamara gato, ya que ella se llamaba Cata. EL gato era de colores como la f...

Lágrimas de la Luna

Este relato fue contado por los Maras hace 305 años, dado a conocer en el año 1900. Hace años se creía que los Maras, una tribu indígena, tenían bajo su custodia un magnífico árbol de cerezo que tenía unas hojas con una propiedad curativa, a la cual llamaban “lágrimas de la luna”. Una persona tomaba su hoja y le ponían agua, volviéndose el agua curativa. Dos veces al año, en la fase de luna roja, el árbol brota dejando caer sus hojas, esos dos días siempre llueve y de ahí proviene su nombre.  Estas hojas tenían la capacidad de curar cualquier enfermedad, incluso el cáncer. Dos exploradores se adentraron en la jungla amazónica buscando el árbol, sin suerte encontraron un río parecido al río Nilo, faltando un día para que la luna roja esté en la mejor fase para el árbol. Siguieron caminando y a lo lejos observaron un templo envuelto en ramas. Para su suerte en el suelo de esté había hojas secas del árbol.  Entraron al templo justo tres minutos antes de la luna roja. En eso encue...